Este mundo, esta plagado de injusticia, de muerte, asesinato, violación, abuso de poder. El poder es siempre quien decide quien es torturado por su color su estatus o gustos sexuales. Quien merece un tiro en la cabeza por pensar de otra manera, pasear con quien ama abrazado o revelarse contra él.
Desde hace demasiado tiempo, Este mundo esta corrompido. Pero va en nuestra naturaleza. Somos como somos, imperfectos. Todos mentimos, somos idiotas irrefrenables y siempre intentamos beneficiarnos de las mentiras y idioteces de los demás.
Ante esto hay muchas maneras de actuar.
Una es, ser parte del engranaje. ser abusados o abusar. permitiendo que esto se reproduzca. No es el mas honorable de los caminos, pero es el mas seguido. Ser parte de ese sistema de poder. Ser peldaño sin quejas ni resignaciones.
Otra manera es alzarse contra el. Camino de gran honor y posibilidades de muerte, o de conversión, sin que nadie se de cuenta en parte de ese mismo sistema siendo su sistema, mas o menos, antagónico. Morir por luchar contra ello, o de una manera muy sutil, acabar siendo uno de los miles de vagones de este sistema de trenes.
Y, existe la vía de la mano roja. Tachada de inmoral, asesina, hereje, y muchas otras palabras escabrosas. No es mas que una purga de las injusticias mas grandes. Acabando con la injusticia a la cual la propia justicia nunca llegaría por el poder de sus ejecutores. Por ello la mano roja siempre fue perseguida.
Hace demasiado que existimos, dormidos entre las ciudades mas antiguas, entre las sombras de sus mas impuros vicios. Mas allá de sus religiones, poderes. No tenemos jefes, ni sacamos dinero de podres del sistema. Sacamos a nuestros hermanos de los lugares mas recónditos del mundo. El entrenamiento es continuo, y la preparación para cada misión puede durar mas de 6 años. Nada puede fallar, nada puede estar dejado al azar. Todo tiene su porque y su reacción esta ajustada.
Nuestras almas, como dirían muchas religiones, están condenadas al infierno. Pero hemos conseguido que se haga justicia, asique merece la pena. No somos mártires, no queremos serlo. Solo somos lo que somos, viles asesinos, crueles sin sentimientos. Pero al servicio de la justicia, que debería gobernar en este mundo.
Altruista, diréis, puede. Pero nos da igual. Lo que importa, es hacer, cada uno lo que cree que debe, para que este mundo mejore. Así que, la justicia esta servida. por favor cojan todos un trozo.
Amigos y amigas escribo aqui, para los seguidores de esta saga, muy larga, que esta apunto de dar un gran salto. Aa traves de bubok, el autor esa pensando en sacar, un minilibrito con todos los relatos de la mano roja, escritos y algunos mas que estaran nuevos. Una pequeña recopilacion de la mano roja, en libro, para como, hacer eso de publicar un libro, que siempre da gustito jejeje. Así que amigos. espero que les guste si sale adelante el librito. saludos a todo amigos de la mano roja!
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15/7/09
22/6/09
Justicia relajante.

El calor sofocante se estaba apagando. El ruido de el verano, gente hablando en las terrazas, niños jugando hasta tarde, adolescentes en un rincón del parque bebiendo para celebrar el final de curso. Yo paseaba solo por el borde del parque y escuchaba el ruido que emergía de él, como el ruido de un animal dormido. Llevaba mis pantalones, llamados, "multibolsillos" y una camisa de color a juego. mis gafas de sol y una peluca que me daba demasiado calor.
el edificio al que entraba era un teórico spa. Teórico porque dentro el spa era una pequeña piscina termal, el resto del local se usaba para la prostitución obligada a mujeres y hombres, abuso de niños, comercio de drogas y armas, un autentico bacanal para un imperio oculto bajo los ojos de la policía.
Pero aquel día era un día muy especial, topos los socios y jefes de aquel mini-imperio del mal, se reunían en la piscina termal, una reunión sobre la carta de la mano roja que les había llegado a cada uno de ellos. yo, como empleado hacia meses allí, entre dentro y me cambie al traje blanco, con mis pequeñas ayudantes ocultas por debajo.
Una vez dentro les serví comida y bebida, mientras escuchaba la conversación. Algunos, pequeños camellos y algún agente de policía, querían dejarlo, sabían que es lo que les ocurría a la gente cuando no hacia caso y se entregaba a la justicia tras recibir la carta. Pero un inspector de la policía, junto con otros jefazos del lugar como el alcalde, senadores, políticos de todas las ideologías, un juez, se negaron. El porque lo dio el mismísimo alcalde.
-No debemos rendirnos a un atajo de asesinos pirados, tenemos la ley en nuestra mano para usarla como queramos. Ni siquiera todo ese atajo de idiotas podría hacernos nada.- Entonces salí de la habitación, en teoría a por mas zumo, pero me cercione que mi contacto en aquel lugar ya se había encargado de drogar a los guardaespaldas de todos. Era el momento.
Entre en el cuarto empuñando mis dos pequeñas amigas,Colt 45mm, y dispare primero al alcalde y después uno por uno a todos los de la sala. Pero solo dispare en la cabeza a aquellos que no querían rendirse, que pretendían usar la ley y justicia a su manera. A los de mas les dispare en brazos y piernas, solo marcados por aquello. Tras el ultimo disparo me acerque al alcalde cogí su mano y, en el mármol blanco del spa, deje nuestra marca, la mano roja. Salí del local, subí a mi coche, y arranque directo a la autopista, sin dejar ni rastro. Como decía el jefe, la justicia esta servida.
17/9/08
Bicho malo nunca muere, o si?

Ocultados estamos, nos podrás ver, no nos podrás tocar. Pero nos sentirás, si. Notaras el estremecer en tu cuello al acercarnos. nada queda mas que sentarse y rogarnos en ese momento, nada te quedara por vivir.
¿Qué somos? Pues esta claro, las tres parcas, la puta linea final. Has echo las paces con tu dios, has cerrado todos los tratos de tu vida, concluiste todo. Hazlo ahora, después, no quedara nada.
Cuando me viste aparecer en tu fiesta pensaste que era una persona mas para la orgía, pero tu poder no lo puede todo. Ahora, ese poder se agota en las gotas de sangre de tu cuello. Tus invitados nunca sabrán nada, tranquilo, solo cuando encuentren el cadáver en unas horas.
Ya sabes quien soy, bajo esa camiseta ajustada que atrajo tu atención mi pectoral de hombre musculado se encuentra la camiseta negra con el símbolo. Oh inútil. creíste que se había acabado. pero solo ellos desaparecieron, la justicia nunca descansa gilipollas!
Me río de ti, tu mundo, tu imperio, basado en tantísimas injusticias. Eres un estafador con tus casas, tus bancos tus televisiones, todo ocultando tu imperio de las drogas y la prostitución de mujeres y niños. Pero lo supimos, y ese fue el momento. Te enviamos una carta avisándote que cesases y te entregaras, no lo hiciste, y ese fue tu gran error.
Con tu mano con tu propia sangre estampo el símbolo en mi camiseta ajustada que dejo a tu lado. Ahora entiendes, ahora sabes, ahora ya es tarde.
Como decía mi hermano, la justicia esta servida. saldré de la fiesta por un salvoconducto preparado. Mañana las televisiones del mundo darán la noticia, el magnate muerto de forma natural, JA! natural, nadie sobrevive a un cuchillo en su garganta. Adiós pobre idiota.
29/5/08
La mano roja...nada mas que añadir.
La fría mañana de la capital se filtra por mis sudorosos poros, han abierto la pequeña puerta un momento. Llevo toda la noche y esta mañana encerrado en un cuartucho en un edificio de oficinas, con una única luz de una bombilla agonizante dándome claridad a los rostros, la unica ventana cuadrada esta tapada con con papel negro. Me han dado mas de una paliza, estoy lleno de cortes y moratones, intentan no romperme nada, pero me temo que con la ultima patada al tórax han conseguido que una costilla ceda al golpe, quizá dos. No puedo defenderme estoy atado de manos y pies a una silla vieja, cruje tanto como mis huesos con cada golpe.
Entra un tipo, este es nuevo, es el jefe por como le tratan los que están ami alrededor, que deben ser unos 6 por la calidad de los golpes y las voces detrás de ellos. El superior, se coloca debajo de la luz, y veo su rostro. Es mayor, de unos 50 años, calvo y algo delgado salvo la tripa incipiente en su abdomen. Y, entonces, un nuevo golpe me tira al suelo. Debo despertar mucho odio en él.
Y empieza a hablar.
-Llevamos mucho tiempo buscándote, muchos países, muchos asesinatos llevan tu nombre.- hace una pausa, se ve que esta emocionado con esto, como un cazador delante de la piel de la presa.- Detrás de tu puto símbolo. ¿Que creías? ¿Pensaste que no te encontraríamos? Pero has fallado puto revolucionario psicópata. - su acento cuando se empieza a enfadar, denota su nacionalidad, su cultura, su identidad.- Has entrado en el país equivocado, y has matado a personas equivocadas. Ahora todo el peso de la justicia del país mas grande del mundo te aplastara. Y tu misera escoria de asesinos a sueldo no podrán hacer nada ingenuo.- Las risas y un "le tenemos" recorren a mis guardias, por así llamarlos.- Bien jovencito, ¿Alguna misera palabra antes deque saquemos a la luz que he capturado al líder de la mano roja
Es mi hora de hablar. Carraspeo y escupo sangre, hacia muchas horas que no hablaba y quiero que se me entienda lo mejor posible.
-Mi nombre es "El jefe" no soy líder, jefe o capitán de nada. Como ya sabrán mi historia por sus archivos, contare otra mas interesante. Un chico que nació al sur de una pequeña ciudad de los estados unidos. Creció y se convirtió jefe del servicio de asuntos internos, y de ahí, paso a ser jefe de la agencia de seguridad nacional en el ámbito internacional. -el nerviosismo aflora en forma de sudor en su calva.- Pero lo que nadie sabia, es que este individuo fue quien asesino a su mujer y amante, en agosto del 89, en un camping al norte del estado de nueva york. Así como nadie sabe que su hijo se suicido al descubrir la verdad, que el jugaba con sus jóvenes amiguitos a actos sexuales. Pero nadie nunca supo nada. Como que el fue quien propicio la salida de algunos criminales del país mas grande del mundo.- Su sudor empapa la cara y el miedo en sus ojos, sus compañeros hablan entre ellos.- Es hora de hablar claro. Yo no soy jefe, ese es mi apodo, pero somos una organización sin jefes sin dueños sin mandos. La justicia no necesita mandos, jefes, estados, solo necesita ser cumplida. Y si estados, policías, gobiernos lo impiden de manera artificial, algo artificial deberá contrarrestar esta fuerza. Principio de acción-reacción.
Se abre la puerta y entran personas que si reconozco, con armas apuntando a sus cabezas. Un montón de ruido de disparos y solo quedamos ellos yo y el hombre calvo. Una gran misión les digo, mi hija mientras me desata y mira mis heridas. Me levanto renqueante y cojo el arma que me da uno de mis hombres, mi vieja pistola del ejercito.
-Por ultimo,- le digo al hombre calvo acercándome a él.- solo decir que la justicia se seguirá sirviendo, aunque sea fría. Porque por mucho que nuestro servicio de restaurante de esta cierre, siempre se abrirán muchos mas. La justicia es una fuerza imparable necio, no puedes cubrirte de medallas y decir que la defiendes, poca gente en este mundo aun sabe que es eso. Y,- digo antes de hacer nada- no se cuelgue el hecho e que me ha cogido, esto era la manera de poder pillarlo a usted y a sus 6 sicarios que le siguen desde sus primeros movimientos en su ciudad natal.- Un ultimo bramido de pistola y su cráneo se abre. con mi propia mano extiendo la mano roja en la pared.
Salimos del edificio con el dispositivo montado por mis compañeros. Un coche y a mi casa, curare mis heridas, y organizaremos el siguiente golpe.
Los actos injustos, criminales contra los seres humanos se cometen a todas hora
s, en cualquier momento existe maldad. ¿Por qué la justicia tendría que descansar o parar entonces?"La justicia es la verdad en acción" Joseph Joubert.
Este texto va dedicado a lavozabsurda: Esto es lo que dije, la mano roja no tiene jefes, porque la justicia no entiende de jefes. Espero que te guste.
7/4/08
"En un mundo injusto el que clama por la justicia es tomado por loco." León Felipe

El sol ya desapareció hace unas 2 horas. Es momento de salir.
La ciudad viste sus mejores galas, es dia de fiesta. Jóvenes, van de un lado al otro, deambulado, como inocentes ratas de laboratorio adoctrinadas para ello. El tiempo primaveral por fin ha llegado. Llevo, por ello, una larga americana gris y debajo una camiseta de colores chillones, malditas modas. Y, detrás atada al cinturón, va bien fiel mi Colt 45, fría y ajustada a mi espalda como si hubiese nacido con ella.
No hay mas que locales y mas locales, y todos sus porteros me ofrecen entrar. Si no jodiese esta misión, les pegaba un maldito tiro.
Llego a mi destino, entro al local de moda, pagando unos cuantos billetes de 20 euros para ello. Locales de moda, llenos asta rebosar por jóvenes drogados o borrachos. Al fondo esta ella, 40 años, rubia, cuerpo despampanante, dueña del local. Me acerco y le ofrezco una copa. Charlamos durante horas, le digo que soy un nuevo proveedor de lo que ella vende en la trastienda, y me lleva a ella para hacer negocios y echarme un polvo con otros dos quinceañeros que están allí enganchados a la droga.
Se quita la blusa, y tras el sujetador se ve como consigue tirarse a tantos jóvenes. pero es hora de que yo me desnude igualmente. Rompo mi camisa de colores, cara y horrenda, y debajo, una camiseta de tirantes negra muestra su cara, descomponiendo la de la dueña del pub. La mano roja asoma en el roto de la de colores, amenazante para ella. Tras eso, saco de levantándolos, con ambas manos, a los dos jóvenes, no quiero que vean esto.
Una vez fuera del almacén, repleto de cajas con caballo, saco a mi pequeña para que haga su actuación. Sonoro, el primero le da en el hombro, tirándola en el suelo. Me agacho y con su mano unto la sangre. Aun grita la idiota, con su música alta para sus jóvenes, a los que drogaba, sacaba dinero y se tiraba, no podrán oírla. Planto la mano en la caja de caballo mas cerca, que es de color blanco, nuestro signo. Un sonoro BANG y sus sesos adornan nuestro símbolo.
Salgo sin problemas, nadie se fija en mi estando tan lleno el local. atravieso las grandes calles de la ciudad, hasta llegar al bmw negro, hice bien en pagar solo una hora de aparcamiento azul.
mientras atravieso las arterias de la ciudad pienso, que como dice el jefe, la justicia esta servida.
11/12/07
Habitación 301. Servicio de habitaciones: traigo su justicia señor.

Paro mi viejo coche, el motor ruge aun rasgando el aire. Salgo de el uniformado con traje de botones, algo abultado por la 50 milímetros. El mortero me abre la puerta del hotel, mientras me echa una bronca por llegar tarde el primer día de trabajo. El pobre, no le culpare, no sabe que sera el ultimo.
Tras un par de recados levando comida a un par de habitaciones de recién casados, me toca llevar algo a una suite. La suite 301, pone en la puerta. Llamo a la puerta y digo que soy servicio de habitaciones, entre risas me dejan entrar. 20 chicas de todas las edades en ropa interior, algunas sin la parte de arriba, me miran riéndose. Encima de la cama con un par de chicas a cada lado, esta él. Gordo, sudoroso y empalmado tras sus calzoncillos a cuadros blancos y rojos. Él ha sido el mayor distribuidor de menores de toda Europa durante mas de 30 años. Niños y niñas, secuestrados para uso de viciosos hombre de negocio como él. Ahora esta en uno de sus "descansos" de trabajo. Como puede tener tanta cara.
Me ofrece quedarme, acepto. Me quito primero la chaqueta de botones, y las chicas se asustan. Al girarme el gordo lo entiende, las chicas que estaban con el se apartan, muestro mi camiseta negra, con la mano roja en ella, grande y amenazadora. Y, a su lado, mi Desert eagle 50 milímetros de metal negro. Un pequeño recuerdo de las cartas, del dinero para las familias, repudiar su crimen, y solo risas y mas ofensa. Ahora es ora del juicio, es su hora. un rápido movimiento, el entrenamiento surte efecto, y saco mi arma y realizo un certero disparo entre sus ojos, que se pulverizan en una masa sanguinolenta en la pared.
Pido perdón a las chicas, enfundo mi arma y salgo lo mas rápido, por la salida de emergencia, de el hotel. Al llegar al coche arranco con mi música estridente arrancando espacio sonoro al motor.
Las sirenas empiezan a sonar, una vez mas, como dice el jefe, la justicia esta servida.
11/9/07
Poker de justicia.

El casino de las vegas esta lleno. Mi traje es tan caro como una comida en un buffet libre, pero aparenta más y debajo de el aguardan mis dos amigas enfundadas. Entro y doy 20 dólares al portero, para que me guié a la mesa donde me esperan. 6 personas alrededor de una mesa en un salón privado. Tres asiáticos, dos americanos y un inglés, todos ellos embutidos en caros trajes y gastando millonadas de sus empresas sobre la mesa. Me siento y entablo conversación. Que empiece el juego.
Pasadas mas de dos horas, ellos están bastante cocidos, y yo e ganado y perdido demasiadas manos ya. Es hora de actuar. Miro a los tres asiáticos y les hablo a ellos. Les recuerdo los abusos que cometen en sus fabricas, violaciones, a cambio de trabajo, o de no despido, el esclavismo moderno al que someten a sus trabajadores. Después paso a los americanos, les recuerdo la cantidad de abusos que cometieron en sus estados, de las violaciones, los asesinatos recriminados siempre a gente de color, y el asesinato como bandas de perros a esos mismos hombres de color. Y por ultimo el inglés estirado de mi derecha. Le recuerdo que el abuso de niños pequeños, solo niños de no mas de 10 años, entre ellos su sobrino. Y que una vez abusados los torturaba para que jamás revelasen nada. Ellos me insultan gritan y se agitan sobre sus pesados cuerpos abotargados por el alcohol. Preguntan quien soy.
Digo que les advertimos, les avisamos, pero creyeron que la justicia les era ajena. Entonces muestro mi juego de cartas. Sus caras se desencajan de terror al ver un joker y cinco cartas iguales, con una mano roja dibujada. Las tiro al aire y saco mis viejas amigas, mis dos Tec-9. Dos ráfagas entrecruzadas y todos mueren, dios salve al entrenamiento del ejército británico por darme esta habilidad. Extiendo la mano del inglés, que es el que mejor ha quedado, y la unto en su sangre, y la pongo sobre la pared color crema, nuestro símbolo. Salgo del lugar pagando 500 dólares al guardia de la puerta para que me escolte sin que tenga problemas, el dinero salio de los cerdos en la mesa. Monto en un viejo coche americano, estos idiotas no saben hacer coches, son todos tanques y comen tanto como sus dueños. Arranco y me dirijo, por las grandes avenidas, por la carretera, al desierto. Una vez allí, me desharé del coche quemándolo, y desapareceré. Como dice el jefe, la justicia esta servida.
9/8/07
Playa, alcohol y justicia. Buena combinación.

Noche de verano, con poca ropa, bailando y exhibiéndome. Por fin capto su mirada, sus lujuriosos ojos se posan en mis curvas. Se acerca, me saluda y empieza una puesta en escena de pavo real que parece tener bien ensayada. Es increíble que le funcione alguna vez, por suerte no volverá a funcionarle nunca más.
Me invita a una copa tras otra, el traga igual. Necio, piensa que me las bebo, lo escupo sin que el s de cuenta de ello. Lleva más de 8 vasos de whisky e intenta engatusarme más aun. Nos besamos y dejo que pase sus sudorosas manos por mi cuerpo. Llegamos a su casa, pegada a la playa. Entra dentro y empieza un numerito quitándose su camisa de flores coloridas y sus bermudas largas. Entonces le digo que necesito ponerme cómoda. Me quito delante de él el vestido dejando una falda corta y una camiseta de tirantes, esto parece ponerle más aun, pobre cerdo.
En ese momento saco de mi bolso dos garras y las ato a mis manos, el se cae al sofá de la impresión e intenta decirme que si quiero dinero que lo coja q no le haga daño, pobre imbecil.
Me siento a horcajadas sobre el, y secciono el cuello con ambas garras quedándole colgando de menos de la mitad su calva cabeza. Empieza a pensar, ahora se da cuenta. Tantos años violando a chicas, sentenciando a sus novios desde su tribuna, impune. Tantos pobres en las paredes de la cárcel mientras sus amigos ricos absueltos de asesinatos. Tantos años haciendo de la justicia su prostituta, siempre por el bien propio. Pero le avisamos, le enviamos cartas y el nos ignoro. Ahora mojo su mano en la sangre del sofá y la pongo en la blanca pared, nuestra marca. Aun esta consciente aunque ya no siente, pocos minutos le restan al pobre cerdo. Con mis cuchillas atravieso su cabeza por delante, por su feo rostro. Muerto cae al sofá.
Salgo de allí. Cojo mi coche, aparcado entre una arboleda cercana. Arranco y desaparezco. Como dice mi jefe y mi padre, la justicia esta servida.
11/6/07
“La justicia es la verdad en acción." Joseph Joubert

Este traje alquilado me sienta bien, con este abrigo negro largo a juego. Es una pena tener que mancharlo. Me atienden como el embajador que digo ser. Mayordomos, vigilantes, secretarios de diferentes ministerios. Solo ha hecho falta papeles falsos que me acreditan como embajador de un país europeo del telón de acero, y una increíble oferta. Los perros ya salivan.
Entro en una gran sala. Todos los ministros en sus respetivos sitios se levantan para recibirme. Al fondo esta el viejo presidente. Saludo, hago chistes con mi acento ruso y comento que podrían traer algo de alcohol para celebrarlo después. Vodka, que típico estereotipo. Después de dos horas de firmar papeles, donde doy cesión de territorios para cárceles y centros de tortura, todas bajo su mando, empezamos a beber. Todos van ya bastante alcoholizados, idiotas yo no bebo de verdad. Entonces, cuando casi no se pueden mantener en su silla los ministros y el presidente empieza a soltarse con chistes de “mariquitas”, como el los llama, saco mis dos amigos.
Abriendo mi chaqueta muestro mis dos pistolas. Calibre 9mm con silenciadores. Pequeñas pero mortales si se saben usar. Vació mis cargadores sobre los ministros uno por uno caen sobre sus cuerpos acribillados. Solo queda el presidente que a recuperado su estado sobrio y me mira aterrorizado sobre su silla. Un golpe en su cabeza y cae rendido.
Cuando abre sus ojos lo ve todo, del revés. Esta colgado sobre sus pies, desnudo. A su izquierda, los ministros se amontonan como simples cuerpos. Pega un pequeño grito y se da cuenta que no puede alzar la voz, por que no tiene. Sus pupilas crecen al verme aparecer por un lado. Llevo una pequeña vara de abedul en mi mano.
“Losé.” digo “Puede parecer un acto cruel, sanguinario y digno del mas vil asesino. Pero eso visto por alguien como tu, es un enorme placer. Todos esos que ahora se amontonan y pudren, todos y cada uno, fue cruel, y despiadado. Asesinos, violadores, especuladores. Ninguno hizo ni un solo acto bueno en los dos años de gobierno. Tratasteis a la gente que gobernabais como ganado, como hormigas en vuestra granja. Pero debéis recordar, como dijo Chateaubriand, que la justicia es el pan del pueblo; siempre está hambriento de ella. no os voy a matar. Os he anestesiado, y os e dado 12 latigazos, quedaran marcados en vuestro cuerpo el tiempo suficiente para rectificar este camino que lleváis. Esto es una advertencia. No piense que somos terroristas islámicos, ni judíos, ni cristianos. Nuestra única religión es la justicia y nuestra única doctrina es que todos puedan vivir en paz y con ella. Pero si personas como usted y su gobierno siguen por este camino, nos alzamos. Matar a un presidente, puede condenarme para siempre a mi y a los míos. Pero como vuelva a cometer actos como el que hoy pretendía, no me importara volver y acabar el trabajo.”
Saco un viejo machete y corto la cuerda. El blanquecino personaje se da de bruces contra los cojines que coloque debajo. Le miro y lanzo mi ultima advertencia.
“Y, recuerde, no existo. Invéntese a un atracador, un policía desquiciado, un sicótico con un arma. Pero jamás nombre a nadie de los míos.”
Me levanto y me acerco a la puerta. En la pared blanca, con mi propia mano y la sangre de uno de esos ministros, dejo nuestra marca. La mano roja.
Miro atrás y veo la escena, hice bien en hacerlo yo, demasiado peligroso para cualquiera de mis chicos. Salgo con el plan preparado, nadie me detiene, nadie se fija en mi. En la calle saco mis trozos de látex y agrego partes a mi cara. Un nuevo rostro. Me quito los guantes de látex, una falsa mano, y falsas huellas. Pero cuando las identifiquen verán, que esa persona murió hace años. Respiro profundamente, ya termino. Como suelo decir, la justicia esta servida.
14/5/07
Justicia, servida a golpe.

Un bonito día. Sol brilla, niños en sus colegios gritan, pájaros revolotean, jóvenes sentados en los bancos riendo...buen día para morir ¿no creéis?
Mi traje de repartidor con una gorra negra y el uniforme a juego hace que el portero me abra. Le saludo cortes mente y digo que es un reparto especial para el 14º B. Idiota, que crédulo es. Subo en el ascensor con una amable señora de pelo blanco y su perrito “mary lady”. yo tenia un perro así, murió el pobre. ¿quién diría que una piedra en la cabeza podría matarlo tan rápido?
Salgo del ascensor con esa apestosa música de jazz barata. Llamo a la puerta y me abre una rubia de bote de mas de 50 años con varias liposucciones encima. Le digo q es un paquete para el señor y me hace apsar al salon a la espera de que salga de su despacho. Otra ingenua.
Un salón decorado con cuadros caros, muebles de importación y una gran cabeza de rinoceronte encima de un piano de cola, me duele los ojos verlo. Entonces llega. Es un hombre alto, nariz aguileña, calvo y delgado, parece el brujo malo de unos dibujos, pero en batín de leopardo.
Le digo que debe firmar el resguardo y se lo doy. Se apoya en una mesita a firmar. Un golpe seco con la caja y cae. Se retuerce de dolor mientras me siento encima suya. Abro mi camisa de la compañía de transportes y ve lo que hace q grite como un descosido, la mano roja en mi camiseta. Se le aviso, se le advirtió, pero el siguió con la explotación de inmigrantes y el trafico de animales.
Saco de la caja un martillo para romper piedras de los mineros que el explota en África. Un solo golpe y se acaba sus gritos. Es como aplastar una mosca con un tanque. Cojo el resguardo, su mano y la mojo en la inmensa cantidad de sangre alrededor para hacer la marca de la mano en el.
La justicia esta servida como dice el jefe. Salgo como si nada saludando al portero amable y diciéndole que mal van los partidos de liga. Salgo y arranco la furgoneta. Otro menos en la lista.
9/5/07
Justicia, puede ser algo relativo.

Camino, las gentes pasan a mi lado. Sigo una dirección un destino marcado, la nada. Mi gabardina esta empapada de la fuerte lluvia que cae, pero no me protejo de ella. Me resbala por la cara y el pelo que se me pega a la cara. Ya e repasado los errores de mi pasado. Y miro las soluciones del pasado. Noto un dolor punzante en mi costado. Puede que sea mi conciencia, o el intento navajazo de ese tipo hace unos días. Fue una pena gastar cuatro de mis preciadas balas en un tipejo así. Diría que se ha llevado un buen recuerdo de mi cara atravesada por esta vieja cicatriz, pero donde fue dudo que le dejen llevarse recuerdos.
Noto el frió como entra de fuera y se une al que me produce mi Colt 45. Menos mal que he llegado a mi destino o tendría q abrirme la gabardina y que la gente viese quien soy. Un edificio alto de oficinas. Al entrar dos guardias y un detector de metales. Me da pena dejarles inconscientes, antes de pasar el detector que suena como un diablo, se despertaran con un tremendo dolor de cabeza.
Planta numero 10, tercera puerta a la derecha. Buenas indicaciones. Al entrar ay una secretaria sentada en la mesa en postura juguetona y un orondo cerdo embutido en un traje de Emilio tucci detrás de su mesa babeando. Este es el momento. Abro mi gabardina y enseño mi vieja Colt 45 con los cargadores extra alrededor en mi cinturón. Pero lo que mas pánico le da al cerdo no es eso, es mi camiseta con una mano roja extendida. Le enviamos cartas, le avisamos pero el no quiso dejar de hacerlo. Somos la justicia por los niños que uso como objetos, de los desfalcos y de el trafico de drogas que encubrió.
Ella sale corriendo del despacho, la dejo ir, es inocente. Agarro el mango de mi arma, frió acero contra mis guantes de cuero. El cerdo se levanta, pero eso solo hace que su oronda panza esta a mi disposición. Un tiro y se estampa contra el póster de su gran compañía, otro y su cabeza se abre como un melón. Me acerco a el. Cojo su mano, la unto en la sangre del suelo y hago la marca de la mano extendida en un trozo blando de la pared. Guardo mi arma aun caliente en su guarida del costado, salgo y cierro la puerta.
Diez plantas, una salida que aun suena con sus detectores y la fría calle lluviosa. Camino entre esa multitud, me vuelvo como ellos despreocupado, no me podrán pillar. La justicia esta servida como dice mi jefe.
Puede que halla echo mal, que sea un vil asesino, que sea solo un mercenario mas. ¿Importa eso algo? Un cerdo menos en la ciudad, pero aun quedan muchos que esperan a su san martín en sus despachos. Así que no he de descansar demasiado.
Mañana toca mas matanza...
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