"Recuerdas...yo si.
Recuerdas los paseos con el caliente sol de la tarde. Nada importaba. Dedos enlazados, un futuro solo entre los dos. Recuerdas las tardes sentados en el banco con el frió en nuestros cuerpos abrazados ablando de todo y de nada. Recuerdas cuando todo era uno.
Yo recuerdo todo eso. Recuerdo cuando no me importaba quedarme sordo, cojo o lo que fuese sabiendo que tus oídos y piernas estarían a mi lado junto con esa sonrisa para ayudarme. Cuando solo una sonrisa tuya y un par de palabras hacían que el mas malo de los pesares fuese algo solo pasajero por haberte lo contado.
Recuerdas toda aquella felicidad, todas las sorpresas, y buenos momentos. ¿Los recuerdas? Yo aun lo sigo haciendo. Puede que debiese olvidarlo, pero no puedo. No soy capaz, fue una parte de mi vida. Puede que asi fuese feliz, que sonriese siempre con un nuevo futuro, pero no puedo.
¿Lo recuerdas? Yo aun lo recuerdo, y no se si es bueno o es malo...Así que solo me queda apretar este frió gatillo. Me reuniré contigo por fin. Con el resbalar de la sangre el dolor desaparece...al fin, soy libre."
15/5/07
14/5/07
Justicia, servida a golpe.

Un bonito día. Sol brilla, niños en sus colegios gritan, pájaros revolotean, jóvenes sentados en los bancos riendo...buen día para morir ¿no creéis?
Mi traje de repartidor con una gorra negra y el uniforme a juego hace que el portero me abra. Le saludo cortes mente y digo que es un reparto especial para el 14º B. Idiota, que crédulo es. Subo en el ascensor con una amable señora de pelo blanco y su perrito “mary lady”. yo tenia un perro así, murió el pobre. ¿quién diría que una piedra en la cabeza podría matarlo tan rápido?
Salgo del ascensor con esa apestosa música de jazz barata. Llamo a la puerta y me abre una rubia de bote de mas de 50 años con varias liposucciones encima. Le digo q es un paquete para el señor y me hace apsar al salon a la espera de que salga de su despacho. Otra ingenua.
Un salón decorado con cuadros caros, muebles de importación y una gran cabeza de rinoceronte encima de un piano de cola, me duele los ojos verlo. Entonces llega. Es un hombre alto, nariz aguileña, calvo y delgado, parece el brujo malo de unos dibujos, pero en batín de leopardo.
Le digo que debe firmar el resguardo y se lo doy. Se apoya en una mesita a firmar. Un golpe seco con la caja y cae. Se retuerce de dolor mientras me siento encima suya. Abro mi camisa de la compañía de transportes y ve lo que hace q grite como un descosido, la mano roja en mi camiseta. Se le aviso, se le advirtió, pero el siguió con la explotación de inmigrantes y el trafico de animales.
Saco de la caja un martillo para romper piedras de los mineros que el explota en África. Un solo golpe y se acaba sus gritos. Es como aplastar una mosca con un tanque. Cojo el resguardo, su mano y la mojo en la inmensa cantidad de sangre alrededor para hacer la marca de la mano en el.
La justicia esta servida como dice el jefe. Salgo como si nada saludando al portero amable y diciéndole que mal van los partidos de liga. Salgo y arranco la furgoneta. Otro menos en la lista.
En mi solitaria cueva.

El sol me da en la cara. Despego mis ojos y piso el frió suelo de mi cuarto. Camino al baño para despejarme. El agua resbala por mi cara y hace que mis músculos se tensen, pero segundos después vuelven a su posición normal. Hoy hay algo que evitara la sonrisa en mi. Me pesa el cuerpo y las extremidades. La cabeza es un inmenso panal de ideas zumbantes. El zumo de naranja me entra por la garganta como si agua fuese y no consigue apagar el fuego de mi estomago.
Me visto y salgo para mis obligaciones, no se para que. El metro, como siempre, es un maldito hormiguero. Las horas pasan en mi reloj. Los minutos se clavan en mi pecho. Necesito salir, pero no se de donde. Mi cuarto es una cárcel, donde los recuerdan recursos me dan palizas cuando mi cabeza se despista. En las paredes los trazos de su perfume y de su imagen aun están clavados. Cuantos buenos momentos a su lado, cuantas sonrisas y cuantas ardes anclado al teléfono o a sus dedos abrazado. El viento del olvido me enfría el espíritu. Si con un solo tiro, certero y justo, pudiese acabar con todo. Por mi cabeza, suave y ligero, y fin. Nada de recuerdos, de sentimientos. Como una cirugía.
Pero no existe tal cosa. Solo queda dolor. Me siento en la ventana de mi cueva, saco algo de beber, una libreta y lloro estas palabras como las amargas lagrimas de mi vida. Y la vida a través de esa ventana sigue, brilla el sol, los pajaritos vuelan y cantan , los enamorados se besan mientras sus amigos se ríen de viejos chistes. Y mientras yo, en mi mundo de imaginación, pierdo la esperanza de un final feliz. Puede que cuando menos me lo espere llegue, pero mientras tanto llorare y reiré lo que sea necesario.
9/5/07
Justicia, puede ser algo relativo.

Camino, las gentes pasan a mi lado. Sigo una dirección un destino marcado, la nada. Mi gabardina esta empapada de la fuerte lluvia que cae, pero no me protejo de ella. Me resbala por la cara y el pelo que se me pega a la cara. Ya e repasado los errores de mi pasado. Y miro las soluciones del pasado. Noto un dolor punzante en mi costado. Puede que sea mi conciencia, o el intento navajazo de ese tipo hace unos días. Fue una pena gastar cuatro de mis preciadas balas en un tipejo así. Diría que se ha llevado un buen recuerdo de mi cara atravesada por esta vieja cicatriz, pero donde fue dudo que le dejen llevarse recuerdos.
Noto el frió como entra de fuera y se une al que me produce mi Colt 45. Menos mal que he llegado a mi destino o tendría q abrirme la gabardina y que la gente viese quien soy. Un edificio alto de oficinas. Al entrar dos guardias y un detector de metales. Me da pena dejarles inconscientes, antes de pasar el detector que suena como un diablo, se despertaran con un tremendo dolor de cabeza.
Planta numero 10, tercera puerta a la derecha. Buenas indicaciones. Al entrar ay una secretaria sentada en la mesa en postura juguetona y un orondo cerdo embutido en un traje de Emilio tucci detrás de su mesa babeando. Este es el momento. Abro mi gabardina y enseño mi vieja Colt 45 con los cargadores extra alrededor en mi cinturón. Pero lo que mas pánico le da al cerdo no es eso, es mi camiseta con una mano roja extendida. Le enviamos cartas, le avisamos pero el no quiso dejar de hacerlo. Somos la justicia por los niños que uso como objetos, de los desfalcos y de el trafico de drogas que encubrió.
Ella sale corriendo del despacho, la dejo ir, es inocente. Agarro el mango de mi arma, frió acero contra mis guantes de cuero. El cerdo se levanta, pero eso solo hace que su oronda panza esta a mi disposición. Un tiro y se estampa contra el póster de su gran compañía, otro y su cabeza se abre como un melón. Me acerco a el. Cojo su mano, la unto en la sangre del suelo y hago la marca de la mano extendida en un trozo blando de la pared. Guardo mi arma aun caliente en su guarida del costado, salgo y cierro la puerta.
Diez plantas, una salida que aun suena con sus detectores y la fría calle lluviosa. Camino entre esa multitud, me vuelvo como ellos despreocupado, no me podrán pillar. La justicia esta servida como dice mi jefe.
Puede que halla echo mal, que sea un vil asesino, que sea solo un mercenario mas. ¿Importa eso algo? Un cerdo menos en la ciudad, pero aun quedan muchos que esperan a su san martín en sus despachos. Así que no he de descansar demasiado.
Mañana toca mas matanza...
6/5/07
Tick, tack...

Tick, tack. Tick, tack. Tick, tack...
Tick, el sol brilla en el horizonte y el calor vuelve a reinar.
Tack, la tormenta descarga fuertemente su ira.
Tick, vas de la mano de ella y todo es perfecto con su sonrisa que llena la tuya.
Tack, lloras amargamente en tu cuarto por sus palabras amargas de despedida y los recuerdos de tu mente.
Tick, coges tu fusil, sales del cuartel y vas dispuesto a acabar tu solo con todo el ejercito enemigo.
Tack, tu pecho se vuelve rojo y espeso por la sangre que brota de tu corazón.
Tick, solo el te hace feliz, y siempre será así.
Tack, te arden los ojos de las lagrimas que derramas saliendo de su casa después de verle con ella en la cama.
Tick, todo tiene un sentido una lógica y un lugar donde posarse.
Tack, caos, descontrol y renacer de cosas que encerraste en tu alma guían tu vida.
Tic y tack. El tiempo pasa demasiado deprisa. Tick y tack. Todo esta unido.
Una ráfaga, del suave ulular del tiempo, y nada es como era.
Si quieres saber que hora es. Te diré que es el momento de sacudir tu espíritu del polvo del tiempo acumulado. De coger tu fusil, instrumento favorito, pluma y papel...alzar la voz al viento del tiempo. Rasgar los pequeños telares que son nuestra memoria. Dejar el recuerdo de que por muchos ticks y tacks, por mucho que este mundo cambie, aun que estemos bien o estemos mal, seguimos vivos. Y seguiremos expresándolo día a día. Tack tras tick.
30/4/07
La ciudad de piedra.
“Llegamos al pequeño pueblecito. Estaba casi completamente arrasado. Era un pueblo de casa pequeñas y de un puñado de calles alineadas. Las casas estaban casi todas enteras, salvo las que habían recibido los bombazos. No había ni un alma caminando por sus calles. Ni mujeres en la plaza con los niños jugando. Ni ancianos ablando de tiempos mejores. Ni hombres di mujeres en sus diferentes puestos de trabajo. Solo calles grises por culpa de la sustancia de las bombas y cadáveres envueltos en ella. Mirase donde mirase solo había cadáveres yaciendo según habían caído envueltos en esas sustancia gris que ya se había endurecido tomando aspecto de piedra u hormigón. Tuvimos que registrar todo el pueblo. Casas enteras llenas de esas especies de estatuas mortuorias.
Mi regimiento se encargo de una calle de viviendas y el colegio. Aquello fue horrendo. Aun no soy capaz de dormir por las noches después de ese colegio.
Cuando ya registramos la zona, el general, mando que los seis regimientos descansáramos en la plaza. Como se podía descansar allí. Así que recolectamos los cadáveres en una pila en una de las esquinas de la plaza e intentamos poder descansar algo. Todo un pueblo arrasado por ocultar a unos pocos rebeldes, para ser exactos a uno. Durante esa parada maldije como todos al rebelde, pero por dentro también a los asesinos que pensaron, dieron y ejecutaron la orden de atacar de tal manera este pueblo. Porque mientras levantamos los últimos cadáveres de la plaza vimos que uno aun soltaba un excepto de vida pero murió antes de poder quitar la sustancia gris.
Se que el día que encuentren esta carta seré juzgado, sentenciado y ejecutado por rebelión y enardecimiento de la sublevación. Pero he de limpiar mi conciencia contándolo a quien me quiera escuchar. Ese pueblo fue masacrado por ocultar al jefe de los zorros rojos, un simple rebelde. Espero que mis maldiciones sirviesen de algo, y los culpables sean castigados. Yo ya he sido castigado con la eterna aparición de los rostros en mis pesadillas.
Se que esto no me exculpara de lo que ayude ha hacer, la guerra. Pero aclarara a quien lo lea la verdad. No fueron los rebeldes quienes mataron al pueblo, sino el gobierno para poder atraparlos allí.
Sin mas me despido. Juzgarme si queréis, porque no merezco perdón.”
Esto es una carta de un soldado de una de las historias que circulan por los zorros rojos. Va dedicado a los 5 lectores de este libro. Y espero que guste a todos. Aunque cruel, merecía la pena ser expuesto.
Mi regimiento se encargo de una calle de viviendas y el colegio. Aquello fue horrendo. Aun no soy capaz de dormir por las noches después de ese colegio.
Cuando ya registramos la zona, el general, mando que los seis regimientos descansáramos en la plaza. Como se podía descansar allí. Así que recolectamos los cadáveres en una pila en una de las esquinas de la plaza e intentamos poder descansar algo. Todo un pueblo arrasado por ocultar a unos pocos rebeldes, para ser exactos a uno. Durante esa parada maldije como todos al rebelde, pero por dentro también a los asesinos que pensaron, dieron y ejecutaron la orden de atacar de tal manera este pueblo. Porque mientras levantamos los últimos cadáveres de la plaza vimos que uno aun soltaba un excepto de vida pero murió antes de poder quitar la sustancia gris.
Se que el día que encuentren esta carta seré juzgado, sentenciado y ejecutado por rebelión y enardecimiento de la sublevación. Pero he de limpiar mi conciencia contándolo a quien me quiera escuchar. Ese pueblo fue masacrado por ocultar al jefe de los zorros rojos, un simple rebelde. Espero que mis maldiciones sirviesen de algo, y los culpables sean castigados. Yo ya he sido castigado con la eterna aparición de los rostros en mis pesadillas.
Se que esto no me exculpara de lo que ayude ha hacer, la guerra. Pero aclarara a quien lo lea la verdad. No fueron los rebeldes quienes mataron al pueblo, sino el gobierno para poder atraparlos allí.
Sin mas me despido. Juzgarme si queréis, porque no merezco perdón.”
Esto es una carta de un soldado de una de las historias que circulan por los zorros rojos. Va dedicado a los 5 lectores de este libro. Y espero que guste a todos. Aunque cruel, merecía la pena ser expuesto.
Llega la tormenta...imagina que te moja

Se acerca la tormenta. No es una tormenta cualquiera. Pues esta trae un caos y una avalancha que jamás podíais imaginar. No hablo de destrucción, muertes, edificios caídos y carreteras abiertas por la mitad. Hablo de mundos nuevos, de historias desconocidas, de aventuras nuevas, de lugares inverosímiles. Donde todo sera posible si es capaz de ser imaginado. Una tormenta que cambiara el mundo. Va tirando del carro de tal monstruo el dios de la imaginación, si es que puede ser llamado así.
Mundos verdes nos esperan donde los árboles brotan frondosos y abundantes de comida. Lugares oscuros rodeados de pantanos descomunales y con un aire casi mortecino. Desfiladeros casi imposibles donde, en su mas alta cumbre, esta el gran castillo. Y grandes mares abiertos a un cielo azul.
No es difícil de imaginar. Pero algo mas es imaginar estar allí, vivir sus historias y conocer a sus gentes. De pequeños nos dicen que hemos de crecer y dejar de lado estas infantilidades y enfrentarnos al mundo real. Pero si logras guardar un rincón en tu mente para todos esos mundos, lugares y gentes, tendrás un poder mayor que cualquier otro. Poder imaginar todo lo que pueda existir y mas allá.
Y cuando llegue esa tormenta, déjate calar, inundar por su poder. Que toda tu cabeza se despierte al son de su música. Descubrirás cosas mas allá de lo creías poder pensar.
La imaginación es el mayor poder que tiene el ser humano.
Así q...imagina...
29/4/07
Días buenos y días malos.

Que frágil es abecés todo. En escasos momentos la percepción, incluso el propio mundo, puede cambiar.
Un día, todo encaja, todo es prefecto, todo tiene un sentido. Y después caes sin remedio en la cuenta de que todo ese sentido no era mas que el espejismo de la fatal nada que se abre ante ti.
Un día tu mundo esta basado en una unidad eterna y constante, en e saber que todo seguirá un curso de acontecimientos mas o menos seguros. Y al siguiente no sabes donde poner el pie para no caer, pues todo lo que creías seguro no lo es y lo que querías hacer, ya no esta.
Un día, todo cuanto te rodea es conocido, te sonríe te abraza y sientes que no importa que venga después porque todo ira bien así. Y al siguiente, la soledad t agarra del hombro y te lleva a una habitación donde puedas llorar por que no abra mas que ella en tu corazón.
Un día, escuchas canciones y tu sonrisa florece, tus pulmones se hinchan y tu espíritu rejuvenece y da saltos de alegría. Al siguiente, escuchas esas canciones, y tu mundo se derrumba, las lagrimas salen golpeando unas con otras de tus ojos y tu espíritu se encierra en un cascaron de dolor y recuerdos amargos.
Los días buenos los disfrutas tanto que casi parece q no existan, son fugaces rasgos de algo casi eterno.
Los días malos, son como pesadas lacras en el corazón. Puedes tardar segundos en tener un día así, y años en poder quitártelo de encima. Se calvan a tu espina dorsal y extraen todo tu dolor alimentándose como si fuesen un parásito de ti. Nada te calma.
Normalmente la gente tiene días buenos y a veces malos. Pero ¿y si los días malos perdurasen mas? ¿Y si los días malos fuesen los valles de la montaña rusa y los buenos las crestas, y solo hubiese valles?
El dolor seria tan insoportable que te darían ganas de arrancarlo con unas pinzas. Y sacarlo de tu cuerpo aun que fuese a mordiscos. Y, ahora viene la gran pregunta, ¿si no tuvieras con que arrancártelo? ¿qué harías?
24/4/07
Mundo dividido

Mundos divididos.
La felicidad que recorre mis venas y nutre mi cerebro de pensamientos alegres. Saber que tengo a gente tan maravillosa que es casi increíble de pensar que tanta este a mi alrededor. Verla feliz y sonriente dándome la manos dos besos o ambas cosas. Choques de manos que significan mas que un ¿qué tal estas? Sonrisas y charlas de viejos temas y nuevos acontecimientos. Chocar de copas y jarras como los viejos soldados vikingos. Confianza casi total en las manos de el otro estarán allí donde las necesites. Y el saber que solo escuchar tu nombre y iras corriendo en su ayuda o lo que necesiten. La felicidad que emborracha tu cerebro de la idea de que todo ira bien por que estas con ellos.
Pero algo también se contrapone a eso, ideas de un futuro incierto, de acontecimientos peligrosos. Incluso de desprecio por algunas otras personas. Desprecio vil y detestable. Escupen sus palabras sobre ti. Se escudan en hacer el bien a otros o a ti mientras te clavan el cuchillo. El odio y la desesperación de la ira llena tus músculos, riega parte de tu mente haciéndola contraponerse a si misma.
Las cosas van y vienen en tu mente. Es una estación, y los trenes no paran pero dejan tras de si el humo que niebla todo de felicidad o de odio por momentos. Pero hay que poner fin a esa enfermedad. El odio y la infelicidad son plantas que hay q arrancar de raíz. Cono una gangrena avanzada se amputa lo que la produce. Aun no ha avanzado mucho, pero tiene las horas contadas. A los que alimentan la felicidad, las gracias, seguiré con ellos regando ese frondoso árbol que se enraíza en mi corazón y que avanza mas allá de mi cuerpo. A los que no hacen mas q burlarse de mi, escupir falacias y ser ariscos sin importar la conexión que tienen conmigo, no se cuantas horas, no se cuantos días, pero parad. O puede que no haya vuelta atrás.
Mi mundo esta dividido, pero dejara de estarlo algún día.
22/4/07
Que mas se puede pedir

Una buena noche puede empezar simplemente con algo tan simple como una nota de papel. Y de un lado a otro vas descubriendo como todo se hace mejor y mejor. Todas las personas que te importan están allí, todas te apoyan, se ríen, te dan la mano o un abrazo. Todo deja de tener su lado malo. ¿cómo lo va a tener con tanta gente asi a tu alrededor? Si puede que estés sin alguien a quien amar como una pareja, puede que haya problemas en tu futuro profesional y tu salud flaquee, pero silbaras y aparecerán. Les dirás “oye me puedes echar una mano” y se presentaran para darte lo que necesites. Simplemente al cavar te dirán “mi niño, para eso estamos” o “ na men, lo que necesites”.
No es un texto como los normales lose, es algo especial. Pero las personas a las que va dedicado se merecen algo especial.
Por muchos mas años de balones ovales, brujis, mi niña, lokos, mens, hermanos, bros, gaiteras-stripers, tekila!, zorros rojos, perros, canciones del rebote mix... Por muchos mas años con noches como la pasada. Por eso este blog. Y un sincero gracias de todo corazón.
Lo que necesitéis, cuando sea, donde sea. Dadme un toque y estaré allí.
Besos a todos y de nuevo, GRACIAS.
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