30/3/07

En un rincon me escondo.



Quiero ser pequeño. Esconderme de este mundo. No ver la luz en mi pequeño mundo de oscuridad. No quiero sentir el dolor, no quiero sentir la angustia que ya me recorren. Quiero que todo sea efímero en mi cabeza como lo es en el exterior. No quiero derramar lagrimas y contagiaros. Son como virus, y al verlas perderéis la felicidad.
No puedo huir, esta dentro de mi. No puedo quitármelo esta arraigado en lo mas profundo de mi cerebro. No puedo darme un respiro porque estará en el aire que tome.
Así que me encerrare. Lo meteré en una pequeña caja dentro de mi cabeza. Y al salir nadie mas que yo sufrira sus picotazos.

22/3/07

Dura caida



Que dura es la caída. Subo por el muro con mis alas mojadas. Mis tres alas, sentimiento, razón y imaginación, están empapadas por la lluvia que cae. Mis manos se agarran a la piedra húmeda, me agarro a lo físico. La roca resbaladiza se agrieta a mi paso. Veo a lo lejos la cumbre, el sol y las dulces praderas de una felicidad perdida en una partida de cartas con el destino. Entonces la roca, parte física, se desquebraja en un sin fin de excusas y guijarros. Caigo en un lamento de que todo ocurre por mi bien. Empiezo a pensar en el dolor del golpe contra las afiladas piedras del fondo del acantilado. Las piedras de la soledad y del olvido. Imagino los años que pasaran asta que aya secado mis alas y curado mis heridas. Heridas que ya se producen en mi caída, por que los guijarros de culpabilidad y desprecio se me clavan en toda mi piel y con especial devoción en mi corazón. Pienso y veo acercarse el oscuro fondo, el fin se acerca pues después del golpe poco quedara por hacer.

Pero nunca se cae del todo si hay amigos cerca.

De los laterales del abismo salen manos y lazos y me sujetan, la caída se detiene lentamente y al abrir los ojos allí les veo. Están todos ellos, mis amigos, mis familiares, mis hermanos. Con las manos han construido un refugio en el acantilado. Me tienden vendas para mis heridas y mantas para secar mis alas. En el refugio hay comida para meses pero no solo para mi, sino también para ellos. No se marcharan hasta verme volar por las verdes praderas. Y empiezan alentarme para que mis heridas cierren y mis alas se sequen antes. Me dan su apoyo y un calor que hace desentumecer todos mis músculos y reavivar mi corazón.

Por muy dura que sea la caída nunca golpeas el suelo, ellos están para aunque sea amortiguar el golpe.

Si algún día ellos caen por un abismo, volare con mis alas o bajare con mis manos y ayudare en su subida, palabra de, ahora, un simple ángel de abismo.
P.D.: esto va dedicado a mas de un par de oidos que me soportan mucho mis cosas. gracias a todos por estar ahi

18/3/07

Crece pequeño, y alimentate.



Crece dentro de ti, se alimenta de ti y te destroza al nacer. No es un hijo, es el odio cruel y amargo nacido de la vejación y la humillación al menor. Del desprecio por valores preestablecidos por una gran sociedad, por un pequeño grupo o por una sola persona. Algo dentro te dice que as de seguir pero el resto quiere detenerse y llorar. Y todo sigue su camino, sigues alimentando una idea, un deseo instintivo. Sigues esforzándote por que nadie se percate de que bruto lleva el puñal. De que parezcas como lo parecías antes un perfecto miembro de su parte antisocial. Ese peón de juego, ese trozo de lego. Pero de repente un día unas palabras calman esa bestia que crece. Te dicen que pases de eso, que sigas como eres, y esa pequeña criatura muere y se reabsorbe dentro de ti. Y aspiras el aire puro y expiras el azufre que se acumulaba en ti como fuego de ese odio.

Entonces te sientas delante del tablero de nuevo. Tu camino se empieza a despejar de esa neblina de ira y das un paso y después otro. Pero eso nunca muere del todo. Esta permanentemente dentro de ti entre tus células y tu cerebro. Ya sois uno, como tantos otros antes se a fundido contigo. Su actuación no será tan impresionante como antes. Pero será mas difícil dejar pasar lo que la alimento y hizo crecer fuerte.

De que estoy ablando preguntaran algunos, amor, odio, celos, ira, rencor, vergüenza...¿a caso importa?

Todos somos simbiontes de esas pequeñas criaturas, somos cientos de sentimientos y situaciones. Así que ya sabéis tened cuidado que dejáis crecer y a que alimentáis.

9/3/07

JA JA JA



Nos ves en las calles, nos ves en tus avenidas. Nos criticas y desprecias. Mi respuesta es ¡JA! Crees que tu superioridad es absoluta, que nada en este mundo puede parar tu criterio escupes nuestros nombres. Rebajas nuestro trabajo y nuestro arte. Simplificas nuestros sentimientos por instintos y nos pones etiquetas. Solo he de decir ¡JA! Lánzame tus palabras envueltas en esa fina tela de orgullo y prejuicios con un toque de disimulo escaso. Nosotros las recogeremos, las plantaremos y haremos que crezcan los enormes árboles de tu humillación al ver que despreciabas nuestro poder.

Quieres reírte de nosotros y marcarnos al fuego con tu prepotencia, hazlo. No nos quejaremos, no gemiremos solo obtendrás un: “JA JA JA”. Somos algo que tu diminuto cráneo no puede entender y critica sin cesar.

Me preguntas mi nombre, lee la placa que me has puesto. Porque me da igual tus infamias y tus motes o insultos, nuestras carcajadas te dejaran sordo y ñutes ras retóricas palabras harán que no vuelvas a ver este mundo igual. Suena prepotente, puede que lo sea, pero viniendo de personas que critican nuestra vida, ¿a caso he de creeros? JA. Nuestra indiferencia es mayor que vuestra critica y nuestras palabras mas que vuestros insultos. Así que solo queda reírnos JA JA JA.

5/3/07

Una chispa.



Una chispa, una pequeña descarga, y vuelve a haber pitido constante e intermitente. Esa descarga recorre todos los niveles de tu cuerpo. Llega a tu cerebro y vuelves a despertar. Puede parecer que hablo de una reanimación cardio-pulmonar. Pero esa descarga no ha de ser electricidad y tu no has de estar muerto.

Puede ser un simple recuerdo que despierte viejos sentimientos, una mirada que despierte un calor dentro de ti. Un abrazo, un beso, un lugar, un olor, una textura, una canción o melodía que hacen que, lo que creías muerto, renazca. Situaciones que crean ese pequeño impulso en las puntas de tus dedos y que recorre toda tu espalda asta que llega a tu cabeza y de hay sale la respuesta.

A veces la vida parece que esta plana, monótona y con un rumbo fijo que no parece llegar nunca. Pero estas pequeñas descargas, estas pequeñas reanimaciones, hacen que la vida tenga picos, situaciones diferentes y dejes de vislumbrar ese final para disfrutar el camino.
Así que la próxima vez que sientas esa pequeña chispa que reanima tu corazón y gratifica todo tu cuerpo disfrútala. Esas cosas son las que te hacen dar cuenta de que estas vivo, que esto es un camino sin planear y sin un destino fijo, solo hay que caminarlo mirando y disfrutando del suelo por el que se pasa. Puede que muchas veces la coincidencia y las señales que encontramos por el camino nos confundan algo pero es nuestra vida y saldrá como haya de salir, solo hay que vivirla como tal. Gracias por la descarga.

3/3/07

El error de este mundo.







Una pequeña pieza puede cambiar el destino. Como puede ser el simple cambio de un par de bases en el ADN puede hacer que dejemos de ser humanos, o que lo seamos mas. La naturaleza creo a muchos seres, evolucionaron y crecieron. Pero el peor de todos sus experimentos la esta apuñalando. Ese pequeño montón de células con organización vertical se ha creado una realidad alternativa, leyes, sociedad y biosistema propio. Es como el hijo que se revuelve contra sus padres, solo que este no se va de casa, este los mata y se acomoda en su hogar. Todos los fallos sistemáticos de este mundo en cuanto a su naturaleza han sido obra del hijo favorito. Ese que se distinguió de los demás hermanos cuando mato por placer, invento instrumentos para separar a sus congéneres como dinero y clases, destruyo las habitaciones de sus hermanos para construirse una habitación mas cómoda para sus instintos primarios.




Hemos de admitir que este mundo se merece lo que lo esta envenenando. Nunca debió permitir que el homínido siguiese adelante con su evolución.




Algunos diréis que también tenemos cosas buenas, la relación que tenemos entre nosotros como especie, sentimientos que nos hacen diferentes. Si, es lo único que puede salvar a nuestra especie de ser un fracaso para este planeta.




Pero aun así seguimos desangrando a nuestra madre, sacando asta el ultimo pedazo de tierra para construir, especular con el dinero que sacaremos. Desangrando sus recursos, ríos, fuentes de energía, biodiversidad...




Hace tiempo escuche una vieja frase en latín que traducida quería decir algo como “el hombre es un lobo para el hombre”. No soy quien para rectificar frases sabias y antiguas, pero yo diría mas bien que “el hombre es un hombre para el hombre y todo lo que le rodea”. Pero esperemos que nuestra evolución, nuestro imperativo evolutivo y, en esencia, nuestra especie cambie con el tiempo. O no tendremos mundo al que pedir perdón como niños que se han portado mal.

22/2/07

Dias para enmarcar en la pared de nuestra mente y siempre recordar.



Hay días que las piezas encajan. Una cae , otra y otra. Una cosa sale bien, y como si una ficha de domino fuese otra de repente también sale bien. Y encajan en grandes filas de Tetris. Los problemas empiezan a desaparecer como sus filas dejando nuevos huecos a llenar. Pero otra pieza cae y esa fila-problema desaparece. Todo empieza a salir perfecto, todo encaja y va bien. Siempre habrá días que los problemas se acumulen pareciendo que llenaras toda la pantalla y acabaras saturado. Pero los días que todo encaja., son como pequeños bombones de delicado chocolate, cortos pero los saboreas asta el final.


Y de repente surgen cosas nuevas, buenas, mejores. Planes de futuro. Conciertos a los que ir (esto es parte publicidad jejeje). Las cosas van rodadas y nada mas importa. Y al dia siguiente el dulzor aun llena tus labios, el gozo aun esta en tu corazón. Y entonces te das cuenta de que los acontecimientos tan estupendos del día anterior aun repercuten. Que no son meras piezas de un juego, son grandes piezas de tu vida. Y hacen que los futuros problemas sean menos amargos, que los futuros dolores ya se sanaran con las vendas creadas ese día. Y tu camino parece menos pedregoso, puede que siga siendo tan empinado como antes, pero por una vez la altura no te importa. Si tenis un día así, disfrutadlo al máximo. Y si tenéis de los otro, de los que las piezas se acumulan, de que se llena vuestra pantalla y todo os satura pensad. Que abra mas días, abra mas cosas buenas. Y sino, os dejare una moneda para una nueva partida. ¿jugáis?

21/2/07

Historia de un general y el fin de su guerra.



La lluvia caía al otro lado de la ventana del palacio. Tenia el traje de gala puesto, botas, pantalones chaqueta con todas las medallas de la guerra y el sombrero de plato con la insignia de los cuerpos de asalto. En su cinturón llevaba la pistola que suponía descargada desde el fin de la guerra.


Delante de el presidente de la nueva nación, con sus guantes blancos y su traje reluciente, entregaba diplomas de retiro para todos los grandes soldados. Una manera de retirar a los partidarios de el régimen por el que habían luchado, por el que habían sangrado asta morir, y por el que les habían vendido al ganar para instaurar otro. Uno que mamaba de ideales de mas allá del océano. Malditos se repetía en su cabeza. El tenia solo 15 años al empezar todo. Se había alistado a los 20. Y llevaba mas de 15 luchando, llegando a ser general. La sangre le hervía. Estaban vendiendo a sus hombres muertos, las promesas de libertad y los años perdidos tras las trincheras. Sabia que debía de hacer.


El presidente se acerco a su posición en la fila. Le dio la mano le entrego el papel y cuando marcho al siguiente saco su pistola apunto al presidente. El palacio se quedo quieto. Ninguno de los guardaespaldas hacia nada, ni los soldados en fila. El empezó a dar su discurso. Pedía lo que se les prometió, por lo que sus hombres murieron en tantas batallas. Después de eso miro a la policía que ya se hallaba apuntándole desde la puerta de cristal. Y solo dijo: “ mi infancia me la robasteis, yo ahora podría robaros el futuro. Pero las guerras nunca acaban hasta que el general enemigo muere y sus ideales con el. Mis ideales murieron en ese tratado con el extranjero, solo quedo yo”. Y dicho esto mordió la boca de su pistola y todo acabo con un estruendo. Algunos dirán que estaba loco, otros que era un rebelde, otros que era un insurrecto, pero quien pueda juzgar q lo haga. Yo solo me quedo que sin libertad, hasta el mas cuerdo, hace locuras.

Porque todos tenemos guerras en nuestro interior, pero no siempre tienen porque acavar con el gran estruendo. A veces unas palabras abren todas las puertas.

18/2/07

Cuando el instinto natural fluye.


Has visto caer una gota. La has visto deslizarse por la ventana. Has visto como golpeaba contra el alfeizar y empezaba un nuevo curso. Siguió por el lado hasta llegar al borde. Callo dentro de la casa. Bajo por la pared y acabo en el escritorio. Se junto con las demás gotas que la lluvia formaban y el chorro de agua empapo tu cartera, escritos, fotos y trozos de papel con cosas apuntadas. Pero ahora no te lamentes. Si hubieses cerrado la ventana, otra cosa baria sido. No puedes predecir hacia donde caerá la gota de agua, ira la brisa del aire, tornaran y alcanzaran las llamas del fuego. Nada es predecible cuando el factor de la naturaleza se manifiesta, ya sea en una gota de agua, o en un acto de una persona racional. Somos racionales pero también seguimos teniendo el factor de la naturaleza corriendo por nuestras venas. Podemos cambiar como el viento, unirnos para hacernos fuertes como las gotas o arrasar todo en un ataque de ira como el fuego mas violento. Y acaso es algo malo. Acaso encarcelar ese factor natural es bueno. No es bueno dejar libre ese aspecto siempre, por nuestra naturaleza social. Pero de vez en cuando ha de salir. Ha de fluir a través de todos los poros de nuestra piel. Debemos sentir como se mezcla con nuestra sangre, con los ácidos del estomago, con cada partícula de nuestro sistema nervioso. Como lo exudamos, lo respiramos y lo exhalamos creando una atmósfera diferente. Como se extiendo por nuestros músculos y huesos haciendo que nuestro cuerpo responda a nuestros impulsos. Se extienda por nuestra retina dando una mirada diferente del mundo, por muestro cerbero haciéndonos uno con el mimo impulso. Pero después de que haya pasado, debemos recoger todo ese impulso del cuerpo y encerrarlo en alguna parte recóndita de nuestra mente. Para volver a ser lo que esta sociedad nos dicta.

15/2/07

De Metropolitano a Sainz de Baranda




Paso a paso se descubren verdades, se construyen ciudades, se resuelven conflictos. Así que eso hice. Me puse a andar. Camine mas de lo que jamás pensé en hacerlo en mi vieja ciudad. La recorrí de un extremo al otro bordeándola. Vi gentes de todos los tipos pasr por sus calles. No paseaban, no disfrutaban, solo se desplazaban. Porque se a perdido la costumbre de andar, no como medio de ir de A a B, sino para disfrutar de lo recorrido de las conversaciones que se tiene incluyendo las de uno mismo. Todas esas personas recorrían los espacios cortos que se desplazaban con sus extremidades de manera acelerada para hacer infinidad de cosas. Yo seguí andando y seguí pensando. Pensé en todo, en problemas, en futuros, en probabilidades de esto y casualidades de aquello. Recordé buenos momentos y malos, siempre mirando el lugar por donde mis pies pisaban. No tenia claro mi destino exacto. Pues solo necesitaba una boda de metro donde meterme para ir a casa interconectando con otra línea por la que andaba. Pero seguí. Pase una y otra y otra. Pase por lugares llenos de estudiantes tomando algo después de hacer un examen y quejándose de su dificultad. Pase delante de viejas glorietas llenas de personas de negocios yendo de un lugar a otro. Recorrí calles llenas de tiendas tan grandes como la vista alcanza con carteles de la campaña de regalos de una campaña sentimentalista y consumista. Vi una estación de autobuses de donde salían y entraban viajeros de todas partes con sus pesadas maletas. Pase por delante de un hospital lleno de personas con batas y otras sin ellos pero enfermas. Hasta que llegue a una estación y mi mente dijo basta. Pis pies solo pesaban un poco pero mi mente estaba cargada de pensamientos y ya estaba preparada para descansar. Así que salí de la ciudad y me metí en lo mas oscuro para regresar a casa.