19/7/07

Do you believe?


Creo en el amor, aun después de verlo marchar. Aun después de ver la herida supurar y de arrancarme el veneno del recuerdo y la felicidad rotas. Aun después de ver marchitarse todas las flores que regale y que solo las viejas fotos atestiguasen la verdad. Creo en el. Dudo que vuelva con su soñolienta paz y su inmensa felicidad, que se siente en mi mundo a cortar margaritas de colores mientras habla de una nueva ella. Aun así creo en el.


Creo por que le e visto. Le he visto en los ojos del amigo al ayudar a otro amigo. De las jóvenes parejas pasear de la mano. De parejas ya ancianas o simplemente no tan jóvenes recordar toda la vida que pasaron juntos. Lo veo en tus ojos, lo veo en sus ojos, mi viejo amigo. El sigue estando aquí, sigue andando de un lado a otro. Aunque no vuelva a mi nunca más, esta aquí.


No se que le hice. No se cuando le moleste, enfade o irrite para que me abandonase. Espero su regreso, sin esperanzas. Mientras lo observare andar de los ojos de un amigo a la chica que quiere. De los ojos de un amigo a los de otro amigo.


Aun viéndolo marchar de mi vida, aun sin esperanzas de su regreso, aun con la creencia de que jamás depositara felicidad en mi, creo en el.

14/7/07

Bienvenido, pequeño excursionista, este es el fin de tu camino...


“Has caído por la espiral final ¿Que sientes? Se que ahora estas frenado por el shock, todos tus instintos irán desperezándose de ese aturdimiento. Y desearas que no lo hagan.

Te equivocas por mi aspecto, no soy quien tu crees. No reces necio, no estas muerto. Pero lo desearas.

Esto te lo has hecho tu solito. Tu con tu actitud suprema, tu visión por encima de tus hombros. De una vida banal estas despertando. Te dolerá, te escocerá la verdadera luz en tus ojos. Ya no tienes esa venda de prepotencia, autocomplacencia y drogas. Lo que ves es la realidad, y está, es dolorosa. Tanto tiempo viviendo en tu propio mundo, nada podía dañarte, ingenuo. Bienvenido a el mundo real, donde todo acto, palabra aliento tiene una consecuencia. Donde las fichas caen sobre otras y nada tiene sentido hasta que las ves todas caídas.

Veo que aun tiemblas ante mi presencia, tranquilo. Yo controlo tu descenso, no te haré mas daño del que tu mismo te hiciste. Creías que la espiral de autodestrucción acababa con una línea blanca de un monitor de hospital, otro error más. Antes de que eso pase, has de probar el sabor amargo de tus actos con la dureza de un mundo real. Sigues preguntándote ¿Cuál es mi nombre? No tengo. ¿Quien soy? Nadie en realidad. ¿Por qué estoy aquí? Por ti pequeño. Puedes llamarme, si tanto interés tienes en ponerme nombre, Quimera.

Empiezas notar tus huesos crujir, tus músculos arder, tus nervios destrozándote, eso es por el golpe que te has dado, la espiral a veces no solo es metafórica. El peor de todos hoy sentado en mi trono, para recibir la gran lección, como un dulce que llevas esperando comer mucho tiempo. Preparado entonces para el primer golpe, ira directo a tu moral y destrozara tu mente. Esto lo voy a disfrutar…”

9/7/07

Tu mundo, no es el mio.


Caminando por este mundo. Me harté ya de las mentiras. Laceradas contra mi mente por tu boca de diablilla perversa contra los incautos viandantes de este mundo. Pero ya no mirare tu reloj hipnotizador donde las horas pasan constantes. Los niños nacen sin ganas de jugar en playas contaminadas y las niñas se acostumbran a dañar. Ese es tu mundo, no el mió. As creado esta edad oscura en pos de tu máximo valor, el tu mismo.

Pero yo no seguiré tus caminos.

Tengo un arma demasiado potente para que puedas pararla. Te ignorare, haré que caigas en el olvido, nadie más sacara tu nombre a relucir. Vero venir que harás entonces, sacaras a tus perros. Me insultaras, difamaras falsedades sobre mí, me aras proscrito. Colgaras carteles en las calles para que la gente, de tu mundo, sepa quien es el malo, pero los estarás engañando.

Pero acaso crees que eso me importa.

Ve a donde quieras, haz lo que te plazca, ordena lo que desees que se haga, tírate a quien quieras. No me importa, ya no vivo en tu mundo. No soy tu malo de película, no soy el muñeco que cambiar de papel cuando cambien tus caprichos de recién nacido. Ahora soy el héroe y el villano, el bueno y el malo. Pero fuera de tus muros.

Una vez dije que “la libertad esta en ser quien eres sin que nadie te presione a ese lugar” y ahora veo la verdad de aquellas palabras. Mi revolución no tendrá miles de personas en las calles, pero será igual o más grande.
¿Os levantareis, como yo, contra ese poder falso que dicta nuestras vidas?

1/7/07

Rompiendo el silencio.


“En el silencio me consumo, los minutos pasan y las luces se apagan. Lo que creí cierto se fundió y dejo de existir. Las decisiones tomadas me recuerdan mi pasado. El silencio me atrapa en sus lazos de oscuridad que se extienden hasta los límites de consciencia. No importa como, no importa donde, pero esto debe acabar, con el grito de mi alma encarcelada. Porque sus palabras me llevaron a este silencio y sus insultos y desprecios a este perpetuo dolor.” 9 – 06 – 07 1:50 a.m.

Dentro de mí el grito no me deja dormir, no me deja descansar, no me deja ser ni padecer salvo la sempiterna tortura que trasmite. Hay una solución, un único camino entre el vallado de mi silencio mortuorio. Dejar salir ese grito por mi boca reseca. Gritar “basta ya” tu silencio, tu ignorancia, tu desprecio, me a creado. Pero se acabo. Lo sacare de mi cabeza todo, con fórceps si hace falta. No dejare rastro de ese monstruo que me tortura. Ya no estaré mas en silencio.

He dejado de ser tu muñeco, de ser un simple pelele que manejas con tus manos de niña caprichosa. Porque tu presunción en que todo ha de ser según tus dictados y gustos es errónea. Y mi silencio hacia ello mi rebeldía será la demostración, mi mejor arma. Como ya dijo un sabio "Nada merece tanto la pena". Nada salvo hacer lo que quiero.

El silencio es nuestra mayor cárcel pero también nuestra mayor arma contra ellos.

29/6/07

No la abras.


“No debiste seguir ese camino. No debiste abrir esa caja. Pero ya no me escuchas.

La abriste y salio aquello que nunca debió ver la luz. No hablo de demonios, de males de peste. Hablo del odio contenido en lo más profundo de los corazones.

Todo cambio, de manera demasiado brusca, y sin sentido. Aun cerrando aquella maldita caja, dudo q nada vuelva a se como antes, aunque pondré empeño en ello. Intentaré encerrar el odio y esos demonios dentro de su caja. No espero ayuda de nadie, pero no la niego. Cuando hayamos acabado, cuando todo este en su sitio, no se como estará. No se como habrá cambiado el mundo.

Me sentare, sacare mi cuaderno y escribiré mis pensamientos otra vez. Y puede que ya no sea nada de odio, que todo haya cambiado. No se si seguirás ahí, no se si habrás marchado. La verdad, empiezo a pensar, que quizás no importa. No me escuchaste en su momento, no me ayudaste a meter todo en su sitio, a reconstruirlo todo ¿Por qué debería importarme? ¿Por qué debería intentar seguir con todo? ¿Por qué sigo pensando en mi culpabilidad?

Soy culpable, esta claro. Pero no soy el único. Todo a cambiado, todo cambia, y todo cambiara. Pero esos cambios son en parte cosas que han de pasar y en parte culpa de todos. Todos los que asistimos a esos cambios. Si son buenos se nos hincha el pecho, y caminamos como si nos creyéramos dioses. Si son malos, nos derrumbamos creyendo que alguien más tubo la culpa, y si así es, alguien más, pero nosotros también.

Puede que algún día pueda soltar todas estas palabras a la cara de los de más culpables, pero por ahora esto bastara. Gritar delante del espejo, vociferar y, así, acallar a los demonios que aun rodean mi mundo.

No debiste abrirla.”

21/6/07

Todo pasó en el parque…



Paseando por ese viejo parque vino a mi mente tantos buenos recuerdos. Cuantas tardes muertas en su césped. Cuantos momentos en sus bancos.
Nos creíamos con poder para cambiar el mundo. De poder corregir errores con nuestras discusiones de política o historia. Tantas tardes y noches haciendo, lo que entonces no era tan famoso como para salir en la televisión, botellón. Cuantas risas y cuantas lágrimas.

Recordáis cuando los chiquillos aquellos intentaron atracarnos y uno de nosotros les tiro humo a la cara y salieron corriendo. Os acordáis del fin de año organizado en un bar cerca del parque. De unos tocando la guitarra y alrededor un coro de chicas. De la cantidad enorme de gente que nos reuníamos, ya fuese en césped, “toros” o “isla”. De aquel amigo que venia de lejos con su perro en la mochila con sus bromas y chistes para todos. De los primeros pelos largos y las primeras perillas. De cómo cambiaban las tendencias políticas.


Cuantos momentos históricos, tanto personales como mundiales, hemos vivido entre sus bancos.
A todos aquellos q vivieron aquella época, recordar conmigo aquellos momentos. Porque recordarlos hace que sigan estando vivos en nosotros.

17/6/07

“...There is nothing but anger burning inside of me...”


Odio. Corta pero contundente palabra.
Odio a esos que se las dan de súper amigos, y te clavan la puñalada.
Odio los “guays” de los 40 y la Mtv que creen que las modas, canciones y grupos que salen en ellos son música.
Odio los besos de judas.
Odio los totalitarismos, en todas sus vertientes.
Odio los que solo miran hacia dentro de si mismos y ignoran el resto de personas a su alrededor.
Odio las personas que, de una manera u otra, se las dan de importantes ante los demás.
Odio que restrieguen lo empalagoso ante los labios solitarios.
Odio que me den lecciones que ellos mismos no aplican ni se implican.
Odio que mis gritos queden en el silencio.
Odio que mi vida sea así y no poder quejarme.
Odio poder llenar mi corazón de amor y solo poder llenarlo de odio.

Ya estoy cansado de odiar, pero hay gente que me impide parar. Solo queda dejar fluir el odio y la ira. Sentarse en un páramo verde con el cielo casi cubierto por ligeras nubes y el olor a humedad en el ambiente y esperar.
Decidme amigos, ¿qué odiáis vosotros?

16/6/07

Lluvia en la ventana.

El manjar esta echo para los paladares que no lo conocen, no para aquellos que ya saben saborearlo. Los días de sol son para los que los disfrutan, para los demás están los grandes vendavales y lluvias. En todas partes es verano salvo en mi ventana, donde la lluvia que arrastra viejas tristezas y grandes penas que quedaron en mi. Ahora sonrió, ahora soy feliz, pero nunca será del todo. Porque clavados dentro de mi están aun las viejas agujas de amistad y aguijones del amor pasados. Solo queda sentarse esperar que escampe, y salir en búsqueda de un lugar donde encontrar, un dulce veneno que embriague mi vida de nuevo. Aunque, como pienso siempre, hay cosas para las que no estamos hechos algunos. Perdón por el texto corto, pero mis posibilidades de escribir, se han visto reducidas. Espero volver pronto.

11/6/07

“La justicia es la verdad en acción." Joseph Joubert



Este traje alquilado me sienta bien, con este abrigo negro largo a juego. Es una pena tener que mancharlo. Me atienden como el embajador que digo ser. Mayordomos, vigilantes, secretarios de diferentes ministerios. Solo ha hecho falta papeles falsos que me acreditan como embajador de un país europeo del telón de acero, y una increíble oferta. Los perros ya salivan.

Entro en una gran sala. Todos los ministros en sus respetivos sitios se levantan para recibirme. Al fondo esta el viejo presidente. Saludo, hago chistes con mi acento ruso y comento que podrían traer algo de alcohol para celebrarlo después. Vodka, que típico estereotipo. Después de dos horas de firmar papeles, donde doy cesión de territorios para cárceles y centros de tortura, todas bajo su mando, empezamos a beber. Todos van ya bastante alcoholizados, idiotas yo no bebo de verdad. Entonces, cuando casi no se pueden mantener en su silla los ministros y el presidente empieza a soltarse con chistes de “mariquitas”, como el los llama, saco mis dos amigos.

Abriendo mi chaqueta muestro mis dos pistolas. Calibre 9mm con silenciadores. Pequeñas pero mortales si se saben usar. Vació mis cargadores sobre los ministros uno por uno caen sobre sus cuerpos acribillados. Solo queda el presidente que a recuperado su estado sobrio y me mira aterrorizado sobre su silla. Un golpe en su cabeza y cae rendido.

Cuando abre sus ojos lo ve todo, del revés. Esta colgado sobre sus pies, desnudo. A su izquierda, los ministros se amontonan como simples cuerpos. Pega un pequeño grito y se da cuenta que no puede alzar la voz, por que no tiene. Sus pupilas crecen al verme aparecer por un lado. Llevo una pequeña vara de abedul en mi mano.

“Losé.” digo “Puede parecer un acto cruel, sanguinario y digno del mas vil asesino. Pero eso visto por alguien como tu, es un enorme placer. Todos esos que ahora se amontonan y pudren, todos y cada uno, fue cruel, y despiadado. Asesinos, violadores, especuladores. Ninguno hizo ni un solo acto bueno en los dos años de gobierno. Tratasteis a la gente que gobernabais como ganado, como hormigas en vuestra granja. Pero debéis recordar, como dijo Chateaubriand, que la justicia es el pan del pueblo; siempre está hambriento de ella. no os voy a matar. Os he anestesiado, y os e dado 12 latigazos, quedaran marcados en vuestro cuerpo el tiempo suficiente para rectificar este camino que lleváis. Esto es una advertencia. No piense que somos terroristas islámicos, ni judíos, ni cristianos. Nuestra única religión es la justicia y nuestra única doctrina es que todos puedan vivir en paz y con ella. Pero si personas como usted y su gobierno siguen por este camino, nos alzamos. Matar a un presidente, puede condenarme para siempre a mi y a los míos. Pero como vuelva a cometer actos como el que hoy pretendía, no me importara volver y acabar el trabajo.”

Saco un viejo machete y corto la cuerda. El blanquecino personaje se da de bruces contra los cojines que coloque debajo. Le miro y lanzo mi ultima advertencia.

“Y, recuerde, no existo. Invéntese a un atracador, un policía desquiciado, un sicótico con un arma. Pero jamás nombre a nadie de los míos.”

Me levanto y me acerco a la puerta. En la pared blanca, con mi propia mano y la sangre de uno de esos ministros, dejo nuestra marca. La mano roja.

Miro atrás y veo la escena, hice bien en hacerlo yo, demasiado peligroso para cualquiera de mis chicos. Salgo con el plan preparado, nadie me detiene, nadie se fija en mi. En la calle saco mis trozos de látex y agrego partes a mi cara. Un nuevo rostro. Me quito los guantes de látex, una falsa mano, y falsas huellas. Pero cuando las identifiquen verán, que esa persona murió hace años. Respiro profundamente, ya termino. Como suelo decir, la justicia esta servida.

6/6/07

Después de la oscuridad hay luz, viejo amigo.

Si tu mundo se hunde. La oscuridad se apodera de toda forma conocida, y no existe esperanza de un atisbo de esperanza. Tus músculos se atrofian, tu mente te embelesa con las formas que en la nada creas con tu imaginación perdida.

Sentado en tu oscuro cuarto rememoras la verde hierba, y las tardes sentadas con los viejos y nuevos amores, con la sonrisa en tu corazón. Esa sonrisa que se apago como una vela soplada. En el cielo abierto, reías con amigos y bebías a la salud de algo que se abría grande. Pero se cerro la puerta.

Miras a un rincón, donde estaban las fotos iluminadas con la luz ,que ya no esta. Intentas recordar cuando todo se volvió negro y sin sentido. Cuando todo el mundo cayo en esa oscuridad pétrea de los muros del tu mente. Pero no ves el momento. Solo hay un culpable en ello. Tu, vil maldito.

Te apoyas en el borde de la cama, te levantas. Tus pies tardan en responder, pero logras mantenerte de pie. Das un paso. Otro. Y sales del cuarto. La luz empieza a darte en los ojos y te quema. Sigues caminando, pero lo que ves no es la luz. Si tus ojos se acostumbran a la oscuridad, ¿sabrás reconocer la luz? Cuando sales de esa falsa ceguera, ves que no es mas que otra treta de tu mente. Caminas escalones, pasillos, salas enormes. Pero no hayas mas que pequeños rastros de la luz que un día tuviste a tu alrededor.

Giras el picaporte de la puerta, la ultima. Piensas si abrirás poco a poco. Tus ojos se acostumbraran y recuperaras lo que era tu vitalidad. Pero abres de golpe.

La libertad te ciega, llena tus pulmones, renueva tu sangre de tal manera que miras hacia atrás para ver tu oscuro cuarto. Pero ya no puedes verlo, ya estas fuera de nuevo.

Miras al cielo, cubierto de algunas nubes. Pero al mirar, se abre una pequeña ventana. Quedas iluminado, puedes ver el cielo azul, puro y claro.

Entonces oyes unas voces, vienen de todas discreciones. Te llaman de nuevo entre ellos. “Te estábamos esperando” dicen. Y como una explosión, ardes por dentro con esa sonrisa revivida.


Empiezo a andar por los pasillos, esperad porque pronto saldré a ver el cielo azul.